
El Ayuntamiento de Alicante adjudicó el 22 de septiembre el nuevo contrato de conservación y mantenimiento de sus instalaciones eléctricas a la unión temporal formada por Serveis Integrals de Manteniment Rubatec y Escardó Serveis Tècnics. La decisión reserva hasta 9.633.010,09 euros, IVA incluido, para tres años de servicio. La comunicación municipal difundida el 27 de septiembre y actualizada el día 28 resume el alcance: el alumbrado de las calles, las dependencias municipales y los colegios de la ciudad.
La adjudicación señala quién prestará el servicio y qué instalaciones entran en el contrato. También incorpora una cautela práctica para los vecinos: la resolución no autoriza el inicio inmediato de los trabajos. Antes debe formalizarse el contrato y, hasta entonces, no puede comenzar su ejecución.
Una red que abarca calles, edificios y centros educativos
El inventario municipal que recoge la comunicación comprende 45.363 puntos de luz en las vías públicas, 245 dependencias municipales y 68 colegios. El contrato se ocupa de la conservación de la red de alumbrado público y ornamental, además de las instalaciones eléctricas de esos edificios y de otros equipamientos municipales. El trabajo se extiende por la red municipal e incluye tanto espacios de uso cotidiano como equipamientos que requieren instalaciones eléctricas especializadas.
Las tareas ordinarias incluyen vigilar y comprobar el funcionamiento de los equipos, reponer lámparas y otros materiales y reparar averías. El objeto también abarca centros de transformación, grupos electrógenos, líneas de alta tensión, instalaciones fotovoltaicas, mobiliario eléctrico y suministros complementarios. En centros deportivos y educativos, la actuación se refiere a las instalaciones eléctricas, no a la gestión de sus actividades.
El servicio prevé atender averías durante las 24 horas de los 365 días del año. Esa cobertura no significa que toda avería se resuelva al momento, porque el tipo de fallo y la intervención necesaria pueden variar.
Qué cubre el importe adjudicado
El total exacto aprobado es de 9.633.010,09 euros, con el IVA incluido, para los tres años de ejecución. La resolución reparte ese máximo entre el mantenimiento ordinario y el extraordinario. La parte ordinaria suma 7.618.360,09 euros con IVA. La partida extraordinaria alcanza un máximo de 2.014.650 euros, también con IVA, para intervenciones que se aparten de las tareas habituales. Antes de impuestos, el mantenimiento ordinario suma 6.296.165,36 euros y el extraordinario, 1.665.000 euros. Con el IVA incluido, ambas partidas ascienden a 7.618.360,09 y 2.014.650 euros, para un total de 9.633.010,09 euros.
La diferencia ayuda a entender qué significa el importe total. No se trata de una cantidad asignada a una única obra de renovación del alumbrado ni de una inversión que vaya a sustituir de golpe todos los puntos de luz. Es el valor máximo del servicio contratado durante su plazo. La resolución identifica expresamente la partida extraordinaria como un gasto máximo, de modo que no equivale a una obligación de ejecutar por completo esa bolsa. El grueso del contrato corresponde a la conservación cotidiana, la reposición de componentes y la reparación de fallos en una red que ya existe.
La duración inicial es de tres años. La comunicación municipal añade la posibilidad de prorrogar el servicio durante otros dos, si el Ayuntamiento acuerda esa extensión. La prórroga no forma parte automáticamente de los tres años iniciales ni permite afirmar que el contrato durará cinco años sin una decisión posterior.
La firma debe preceder al inicio del servicio
La Junta de Gobierno Local aprobó la adjudicación en su sesión del 22 de septiembre. En la misma resolución ordenó requerir la formalización una vez transcurridos quince días hábiles del plazo previsto para presentar un recurso especial, siempre que no hubiera un recurso con efecto suspensivo. El acuerdo añade que la empresa no puede comenzar la ejecución antes de formalizar el contrato.
Por eso, la actualización municipal del 28 de septiembre permite conocer el resultado del concurso, pero no confirma que la nueva contrata ya estuviera atendiendo avisos ese día. La adjudicación de la UTE Rubatec-Escardó y el arranque efectivo son momentos distintos. Para ubicar el cambio operativo hace falta conocer la formalización y la fecha de comienzo que corresponda al contrato.
Más personal previsto para la conservación
La propuesta incorpora diez operarios adicionales con vehículos, maquinaria y herramientas. El Ayuntamiento sitúa la plantilla vinculada al servicio en cerca de cincuenta trabajadores una vez aplicada esa mejora. Es una ampliación de recursos incluida en la adjudicación, aunque el número no establece por sí mismo cuánto tardará en resolverse una avería concreta.
Para los residentes, el cambio relevante es la amplitud de las instalaciones que quedarán bajo esta contrata y la cobertura permanente prevista para las averías. La resolución fija además el límite económico, el plazo inicial y el paso administrativo que debe completarse antes de empezar. Hasta que se comunique el inicio efectivo, conviene leer el anuncio como una adjudicación cerrada y un servicio pendiente de formalización, no como la confirmación de que ya opera un nuevo equipo en las calles.