El Debate del Estado de la Ciudad que Alicante había convocado para las 9:30 de este jueves, 8 de octubre, no se celebró. El alcalde, Luis Barcala, anuló la convocatoria por decreto el miércoles, después de publicarse la convocatoria de elecciones generales del 29 de noviembre. La decisión llega con un matiz jurídico relevante: el informe de la Secretaría General consideraba compatible celebrar la sesión con cautelas, mientras que Barcala entendió que esas restricciones reducirían demasiado su contenido.

El cambio afecta a un pleno extraordinario previsto para que los cinco grupos municipales analizaran la situación de Alicante, hicieran balance desde el debate de 2025 y plantearan propuestas. La resolución de anulación deja sin efecto la convocatoria aprobada el 2 de octubre. El Ayuntamiento anunció que el debate se pospone para después de los comicios, aunque el decreto no concreta una nueva fecha.

El informe jurídico no declaró ilegal la celebración

El artículo 50.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General prohíbe, desde la convocatoria de unos comicios hasta su celebración, actos organizados o financiados por los poderes públicos que aludan a logros o realizaciones, o que empleen imágenes o expresiones similares a las de las candidaturas. La regla busca proteger la neutralidad institucional durante el periodo electoral. No establece una prohibición automática de todo pleno municipal en ese periodo. El informe aplicó el precepto a las características de esta sesión, sin formular una autorización general para otros actos.

El secretario general del Pleno examinó el formato del debate al conocerse la convocatoria de las generales. Su informe lo describió como una sesión reglada por el Reglamento Orgánico del Pleno, con participación de todos los grupos y centrada en el ámbito municipal. También señaló que no se trataba de una convocatoria de elecciones municipales ni de una campaña institucional de balance. Por esos motivos, consideró compatible celebrar el pleno después de la convocatoria electoral.

Esa compatibilidad estaba condicionada. Las intervenciones debían ceñirse a asuntos de Alicante, sin alusiones al ámbito estatal ni a las elecciones generales y sin pedir el voto para ninguna candidatura. Las cautelas también alcanzaban a las ruedas de prensa y las notas posteriores a la sesión. El informe dejó a la Presidencia la posibilidad de anular la convocatoria si entendía que los portavoces considerarían sus intervenciones demasiado limitadas.

El documento municipal no concluyó que el debate infringiera la ley ni que la LOREG obligara a cancelarlo. El secretario explicó bajo qué condiciones veía posible celebrarlo y contempló el aplazamiento como otra opción. Barcala eligió esa opción para evitar una sesión cuyo contenido, a su juicio, quedaría desvirtuado.

Por qué Barcala decidió aplazarlo

El Debate del Estado de la Ciudad tiene una finalidad distinta a una sesión ordinaria de asuntos administrativos. Los grupos valoran la situación del municipio y contrastan sus prioridades. En esta edición, el Ayuntamiento esperaba un balance de la gestión desde el debate de 2025 y propuestas para los problemas de la ciudad. La limitación a cuestiones estrictamente locales afectaba a la forma de presentar la gestión y de hablar de proyectos, que suelen formar parte de ese intercambio.

El alcalde defendió que las restricciones exigidas durante el periodo electoral impedirían desarrollar el debate con suficiente amplitud. Su decisión se tomó tras recibir el informe, pero la conclusión práctica no fue una prohibición jurídica: fue una decisión de aplazar la sesión para celebrarla, según explicó, después de las elecciones y con más libertad de intervención. El decreto anula la convocatoria concreta del 8 de octubre y no declara inválido el formato para el futuro.

La diferencia importa para entender qué ocurrió. La ley fija límites a la comunicación institucional en periodo electoral. El informe municipal consideró que el debate podía respetarlos si sus intervenciones se mantenían en el plano local. El alcalde valoró que esos límites eran incompatibles con el objeto que quería dar a la sesión. La anulación responde a esa valoración política y organizativa, no a una resolución que calificara de ilegal el pleno.

El debate queda pendiente de otra fecha

El Ayuntamiento trasladó que pretende celebrar el debate después de las elecciones generales del 29 de noviembre. El decreto publicado en el tablón municipal solo anula la sesión convocada y no señala día, hora ni nuevo orden del día. El siguiente paso dependerá de que la Alcaldía vuelva a convocarla y comunique las condiciones de esa sesión.

El artículo 72 del Reglamento Orgánico del Pleno establece la celebración de al menos dos debates sobre el estado de la ciudad en cada mandato. El informe municipal recordó esa obligación y añadió que nada impedía anular esta convocatoria y fijar el debate para otro periodo dentro del mandato si la Presidencia consideraba que los grupos hablarían con restricciones. El aplazamiento, por tanto, deja pendiente una obligación reglamentaria cuya celebración puede concretarse más adelante.

Los grupos de la oposición discreparon sobre la cancelación y el calendario esperado. El PSOE lamentó perder la sesión en la que quería presentar su proyecto para Alicante. Compromís aceptó la cautela electoral, pero reclamó una fecha antes de fin de año. Esquerra Unida-Podem también pidió una nueva convocatoria y advirtió de que el aplazamiento no debería convertirse en una suspensión indefinida de la rendición de cuentas. Vox consideró prudente cancelar por los límites electorales y defendió que el debate se celebre más adelante para examinar la gestión municipal.

Otra sesión plenaria está convocada para las 13:00

La anulación del debate de las 9:30 no dejó sin efecto la agenda plenaria completa del jueves. Para las 13:00 está convocada una sesión extraordinaria y urgente solicitada por ocho concejales: cinco del grupo socialista, dos de Compromís y uno de Esquerra Unida-Podem. Su único punto es pedir la comparecencia del vicealcalde Manuel Villar para que responda sobre informaciones relacionadas con la promoción Residencial Les Naus.

Se trata de una convocatoria distinta, con un asunto y una solicitud propios. El Ayuntamiento publicó por separado su orden del día y el decreto que anuló el debate de la ciudad. La reunión de las 13:00 estaba prevista para después de la publicación de esta noticia y su desarrollo no cambia el estado del debate aplazado.

Para seguir el asunto, la cuestión pendiente es cuándo se fijará el nuevo Debate del Estado de la Ciudad y cómo se organizará para respetar la neutralidad electoral sin perder su función de control y contraste municipal. La decisión del 7 de octubre dejó claro que el Ayuntamiento no lo celebraría bajo las condiciones planteadas para esta convocatoria. El informe del secretario, por su parte, sostuvo que existía una vía para hacerlo con cautelas. Esa diferencia explica el aplazamiento y deja la nueva fecha en manos de una convocatoria posterior.