El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado la convocatoria para contratar dos vehículos especializados destinados al Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS). El procedimiento comprende un camión escalera para intervenciones en altura y un vehículo de gestión de grandes emergencias con puesto de mando y nuevas tecnologías. El presupuesto base conjunto asciende a 1.553.744,06 euros, IVA incluido.

La decisión de la Junta de Gobierno Local se adoptó el 29 de septiembre y se hizo pública el 3 de octubre. La contratación se divide en dos lotes. Eso permite separar las ofertas para cada suministro, aunque la documentación exige presentar una única proposición con indicación de los lotes por los que se opta. La convocatoria marca el comienzo del proceso de contratación, no la llegada de los vehículos al servicio.

Dos lotes con cometidos distintos

El lote de mayor cuantía corresponde al vehículo escalera. Su presupuesto base es de 1.029.486 euros antes de impuestos y 1.245.678,06 euros con IVA. El segundo lote cubre el vehículo para la gestión de grandes emergencias y el puesto de mando, con una base de 254.600 euros y un total de 308.066 euros con IVA. En conjunto, los importes antes de impuestos suman 1.284.086 euros. El IVA previsto asciende a 269.658,06 euros.

El camión escalera está concebido para prestar apoyo en siniestros que requieren intervención en altura. El otro vehículo se orienta a la gestión de emergencias de mayor dimensión y al establecimiento de un puesto de mando sobre el terreno. La documentación municipal describe esos dos usos, pero no identifica todavía a los fabricantes ni a los modelos que se suministrarán. Esos datos dependerán de las ofertas que se presenten y de la adjudicación de cada lote.

La división permite que la valoración económica y técnica se haga por suministro. Los importes son presupuestos máximos de licitación, no precios finales pagados. Las ofertas pueden plantearse a la baja y la Junta de Gobierno deberá resolver la adjudicación antes de que exista un contrato firmado. Por eso, el total anunciado permite conocer el límite previsto para esta compra, pero no anticipa cuánto costará finalmente cada vehículo.

La convocatoria abre un proceso, no una compra cerrada

En la sesión del 29 de septiembre, la Junta de Gobierno Local aprobó un procedimiento abierto, los pliegos administrativos y técnicos y el gasto asociado. El acuerdo contempla los dos lotes y autoriza un desembolso máximo conjunto de 1.553.744,06 euros con IVA. El suministro se tramita mediante contratación pública, de modo que las empresas interesadas deben presentar sus ofertas conforme a las condiciones fijadas en los pliegos.

Después de recibirlas, el Ayuntamiento tendrá que comprobar que cumplen los requisitos y aplicar los criterios de adjudicación antes de elegir a los proveedores. A continuación deberán formalizarse los contratos. Hasta completar esas fases no se puede hablar de vehículos adquiridos ni de incorporaciones efectivas a la flota del SPEIS. La cifra aprobada es una previsión presupuestaria para comprar los dos suministros, no una factura abonada.

Los pliegos establecen un plazo máximo de 13 meses desde la formalización del contrato. El cómputo no empieza el día de la aprobación municipal, sino cuando los contratos queden firmados. El documento técnico fija además como lugar de entrega el parque central Ildefonso Prats, en la avenida Locutor Vicente Hipólito. La fecha de llegada dependerá, por tanto, de cuándo se adjudiquen y formalicen los lotes.

Una flota que presta servicio desde dos parques

El Ayuntamiento sitúa la flota del SPEIS en dos bases: el parque central Ildefonso Prats, en Playa de San Juan, y el parque auxiliar Jesús González Soria, en la avenida Jaume II. La previsión municipal es que los dos vehículos refuercen los medios con los que trabaja el servicio desde ambos parques. El pliego, sin embargo, señala el parque central como punto de entrega. No concreta que cada vehículo vaya a quedar adscrito a una base distinta.

El cuerpo municipal cuenta con más de 175 efectivos entre bomberos y mandos, según la información difundida por el Ayuntamiento. Además, está en marcha la selección de otras 15 plazas de bombero, que también permitirá crear una bolsa temporal para cubrir vacantes. La incorporación de personal y la renovación de vehículos son actuaciones diferentes, aunque ambas afectan a la capacidad del servicio para atender emergencias en la ciudad y su término municipal.

El detalle importa porque el anuncio reúne en una misma operación un vehículo para intervenciones en altura y otro para coordinar emergencias de mayor tamaño. No se trata de una sustitución de plantilla ni de una asignación anunciada a uno de los parques. El efecto práctico de la licitación solo podrá precisarse cuando se conozcan las empresas adjudicatarias, las características ofertadas y el destino operativo que establezca el SPEIS al recibir las unidades.

Continuidad de una renovación por fases

La compra se suma a una renovación de medios que ya estaba en marcha. En mayo de 2025, el Ayuntamiento informó de la recepción de cuatro de los diez vehículos de emergencia adquiridos para el SPEIS mediante un contrato valorado en cerca de 2,72 millones de euros. También describió compras de equipamiento, embarcaciones y furgonetas para tareas especializadas, junto con trabajos en los parques de bomberos.

En esa misma comunicación, el consistorio cifró en cerca de 10 millones de euros la inversión de los cinco años anteriores en vehículos, equipamiento y reformas de instalaciones. Esa cifra recoge varias actuaciones y periodos, por lo que no debe sumarse al presupuesto de los dos nuevos lotes como si formara parte de la misma compra. La licitación actual tiene su propio expediente, sus propios importes y dos suministros concretos.

Para la ciudadanía, la diferencia entre aprobar un presupuesto y disponer de los vehículos es directa. La Junta ya ha autorizado la convocatoria y los pliegos definen qué debe suministrarse. Quedan por delante la presentación y valoración de ofertas, la adjudicación, la firma de los contratos, la entrega y la recepción municipal. Solo después de ese recorrido podrá confirmarse cuándo se incorporan los vehículos y cómo se distribuirán en el servicio.