La plaza Carlos III conserva un ficus que ya estaba allí antes de esta intervención. El Ayuntamiento de Alicante comunicó el 14 de octubre que había terminado nuevos trabajos de ajardinamiento en varios puntos de Tabarca. Los servicios de Brota Alicante acondicionaron los parterres junto al árbol para favorecer el desarrollo de sus raíces aéreas y añadieron un espacio plantado con arbustos adecuados al entorno marino. La actuación se completa con cinco palmeras y otros árboles en distintos lugares del núcleo habitado.

Los cambios se concentran en espacios existentes. En la plaza se trabajó sobre parterres que ya rodeaban al ficus y se creó otro nuevo. El espacio alrededor del árbol quedó delimitado para que sus raíces aéreas puedan llegar al suelo y enraizar. La actuación atiende así tanto al estado de los parterres como al lugar que necesita el ejemplar para desarrollarse. El ficus no se ha sustituido ni es una nueva plantación.

El detalle de las raíces ayuda a entender por qué la mejora del jardín no consiste solo en cambiar flores o añadir plantas. El área alrededor de un árbol también condiciona el lugar disponible para que crezca. En Carlos III, el Ayuntamiento ha acotado ese espacio y ha intervenido los parterres próximos. La grava blanca incorporada a estas zonas refuerza su aspecto y acompaña la nueva plantación arbustiva.

Plantas para un entorno insular

La elección de vegetación adaptada al ambiente marino es una de las líneas que el Ayuntamiento atribuye a las mejoras paisajísticas que realiza cada año en la isla. La relación municipal de plantas para esas labores incluye crasas, suculentas, stipas, chamaerops y palmeras. Esos nombres describen el tipo de vegetación que se utiliza en el mantenimiento general de Tabarca. La actuación comunicada el 14 de octubre, en cambio, precisa que el nuevo parterre de la plaza Carlos III incorpora especies arbustivas resistentes al entorno marino, sin detallar una lista propia para ese espacio.

Las labores periódicas de Tabarca combinan vegetación adaptada al litoral con la mejora de jardines en espacios públicos. En Carlos III, la actuación acondicionó los parterres del ficus y añadió arbustos al nuevo. En el lugar antes ocupado por contenedores se plantaron palmeras, y en el mirador se incorporaron árboles. Cada emplazamiento responde a una necesidad distinta dentro del núcleo habitado.

Cinco palmeras se han colocado en un lugar que antes ocupaban contenedores de residuos. En otro punto del núcleo habitado, un mirador con bancos recibió árboles con el propósito de ampliar la sombra. Las plantaciones, por tanto, no se concentraron en una única plaza. Existe una discrepancia entre el cuerpo del anuncio, que menciona cinco árboles, y el resumen municipal, que indica seis. No hay información que permita resolverla. La diferencia aritmética es de un árbol, pero no aclara cuántos se plantaron. Por eso aquí solo se afirma que se plantaron árboles en el mirador. La mejora alcanza el entorno del ficus, el espacio donde antes se colocaban contenedores y una zona de descanso ya equipada con bancos.

Un cambio localizado, dentro del mantenimiento de la isla

La intervención terminada se concentra en jardines y espacios del núcleo habitado. Su alcance es el de parterres y plantaciones en lugares existentes: el entorno de un ficus, el punto antes ocupado por contenedores y un mirador con bancos. Esa mejora convive con las labores periódicas de conservación de zonas verdes que el Ayuntamiento desarrolla en Tabarca.

En julio, el Ayuntamiento anunció la licitación de un servicio general de conservación y mantenimiento de zonas verdes que también incluye las áreas ajardinadas de la isla. Ese contrato abarca parques y espacios de toda Alicante. La actuación terminada en octubre tiene otro foco: atender puntos concretos de Tabarca y explicar qué se hizo en ellos. Separar ambos asuntos permite distinguir una mejora visible en lugares identificados de la organización más amplia del mantenimiento municipal.

Para quienes viven en la isla, la plaza Carlos III, el lugar donde se encontraban los contenedores y el mirador con bancos forman parte de espacios cotidianos. Las tareas no cambian su función básica, pero sí incorporan vegetación y ajustan el entorno del ficus. A los visitantes, la plantación ofrece nuevos elementos verdes en el núcleo habitado. En el mirador, los árboles se han incorporado para sumar sombra, mientras que la plaza gana un parterre con arbustos adaptados al ambiente marino.

El concejal de Parques y Jardines, Rafael Alemañ, explicó que los periodos de menor afluencia turística, antes y después del verano, facilitan trabajos de mayor alcance, como plantar árboles o crear parterres. También señaló que las actuaciones se coordinan con los vecinos de la isla y atienden sus peticiones. Esa explicación sitúa la obra dentro de un trabajo local que se realiza por etapas, sin convertir el proyecto de octubre en un plan nuevo para toda Tabarca.

La actuación combina objetivos distintos en lugares distintos: favorecer el enraizamiento del ficus en Carlos III, incorporar arbustos resistentes al entorno marino, despejar visualmente el espacio antes ocupado por contenedores mediante cinco palmeras y añadir árboles junto a bancos en un mirador. El Ayuntamiento la presentó como una mejora paisajística ya culminada. Su resultado más claro es la renovación de esos puntos concretos, mientras que el efecto de la sombra dependerá del crecimiento del arbolado con el paso del tiempo.