El Centro Educativo de Recursos de Consumo de Alicante, conocido como Cerca, inicia este domingo 27 de septiembre una programación sobre el desperdicio alimentario. La primera actividad se instala en el Cross de Mercalicante con información para familias y un taller de tortitas elaboradas con frutas que podrían descartarse solo por su aspecto. El calendario continuará hasta el 2 de octubre con juegos, visitas, talleres y una demostración de cocina. La iniciativa se ha anunciado con motivo del día internacional dedicado a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, que se conmemora el 29 de septiembre.

Una fruta de forma irregular puede tener el mismo sabor y valor culinario que otra más fotogénica. El taller de apertura utiliza ese ejemplo para hablar de una decisión cotidiana: qué elegimos al comprar y qué tiramos antes de comprobar si todavía sirve. No todos los alimentos dañados son aprovechables ni hay que ignorar las normas de seguridad alimentaria. Precisamente por eso resulta útil distinguir un defecto estético de un signo real de deterioro.

Preguntas de una cocina corriente

El programa incluye un trivial sobre conservación, almacenamiento, sobras, fechas de caducidad y consumo preferente. Son asuntos prácticos que a menudo se confunden. Una fecha de caducidad señala un límite de seguridad para productos que la llevan; la de consumo preferente se refiere a la calidad esperada si se conserva bien el alimento. Tratar ambas como idénticas puede llevar tanto a desechar comida apta como a asumir riesgos innecesarios. En un taller participativo, la conversación puede partir de lo que cada familia encuentra en su despensa.

El modo de guardar los productos también importa. Si lo que se compró primero queda escondido detrás de bolsas nuevas, es más fácil olvidarlo. Planificar una compra a partir de lo que ya hay en casa y repartir bien las raciones son decisiones sencillas, aunque su efecto depende de los hábitos de cada hogar. El Ayuntamiento orienta sus actividades a enseñar esas prácticas, sin presentar una cifra local de kilos ahorrados antes de que se celebren los talleres.

El miércoles 30 llegará una propuesta sobre envases y aprovechamiento. Los educadores de Mirada Circular plantearán una despensa y la preparación de un menú con la menor cantidad posible de desperdicio. Después se observarán los residuos generados y su separación. El ejercicio tiene interés porque muestra dos problemas relacionados, pero distintos: evitar que un alimento acabe en la basura y gestionar bien el envase cuando ya es residuo. Reciclar no compensa automáticamente una compra que se desperdicia entera.

Mirar antes del supermercado

El jueves 1 de octubre hay previstas visitas al mercado mayorista de frutas y verduras y al Banco de Alimentos de Mercalicante. Allí se podrá conocer qué ocurre con productos que no llegan a comercializarse y qué medidas se toman para aprovecharlos. El desperdicio no aparece solo en la nevera de casa. También puede producirse durante el transporte, la selección, la venta y la preparación de comidas. Ver esas fases ayuda a entender por qué la prevención necesita decisiones de productores, distribuidores, comercios y consumidores.

El viernes 2, el espacio municipal de Alicante Gastronómica acogerá un showcooking con alimentos o partes de ingredientes que suelen desecharse. Una demostración puede enseñar técnicas concretas, pero no todas las sobras deben guardarse sin límite. El tiempo, la temperatura y la higiene siguen siendo esenciales. El mensaje útil es aprovechar mejor lo que está en buen estado y cocinar con criterio, no convertir cada resto en una obligación de consumo.

El Ayuntamiento anuncia que Cerca seguirá tratando consumo saludable y sostenible en sus cursos del último trimestre. Para las actividades de esta semana conviene consultar el catálogo municipal, donde se publican programa e inscripciones. Hay eventos abiertos y otros que pueden requerir reserva o tener aforo. La nota general no sustituye las condiciones de cada sesión. Quien quiera participar en una visita guiada, sobre todo, debería comprobar la disponibilidad antes de desplazarse.

El domingo marca el comienzo de una agenda que puede aterrizar un tema amplio en gestos reconocibles: elegir una fruta, colocar la compra, leer una fecha o recuperar un ingrediente. Medir su impacto total llevará más tiempo. Mientras tanto, la propuesta de Cerca tiene valor si permite hacer preguntas precisas sobre la comida que compramos y la que realmente llega al plato.