
La fachada litoral de Alicante ha cambiado de ritmo este domingo 20 de septiembre. La Ciclovía Litoral, organizada dentro de la Semana Europea de la Movilidad, ha permitido circular en bicicleta y en vehículos de movilidad personal por un tramo normalmente ocupado por el tráfico. La zona se ha extendido desde la Puerta del Mar hacia La Cantera, con actividades en el entorno de La Albufereta. El Ayuntamiento habla de cientos de familias participantes. No aporta un recuento cerrado de usuarios de la ciclovía, por lo que esa expresión debe leerse como una valoración de la jornada, no como una cifra de asistencia verificada.
La propuesta no ha consistido solo en cerrar una avenida. Junto al paseo de Gómiz se han instalado un circuito de habilidad, un parque infantil de tráfico y un punto de información sobre patinetes. Esa mezcla de juego y orientación responde a dos necesidades distintas: dar espacio seguro para probar otra forma de moverse y explicar reglas que muchos usuarios deberán aplicar después en calles abiertas al tráfico. El cierre temporal, precisamente, permite ver el paseo desde una perspectiva que durante una jornada ordinaria queda fragmentada por coches, cruces y ruido.
Un recorrido para explorar la costa
La Ciclovía ha conectado la Puerta del Mar con parte de la avenida de Villajoyosa, en el tramo de La Cantera. Es un eje reconocible para quien se desplaza entre el centro y las playas del norte. La experiencia muestra que existe interés por recorrerlo sin compartir todo el trayecto con vehículos motorizados. No demuestra, por sí sola, que el mismo cierre vaya a mantenerse todos los días o que la movilidad habitual haya cambiado. Una actividad puntual sirve para probar usos y recoger impresiones; una transformación permanente necesitaría otro diseño y otra decisión municipal.
La jornada se suma a una marcha ciclista celebrada el sábado hacia La Almadraba, en la que participaron alrededor de 200 personas según el Ayuntamiento. El recorrido superó los seis kilómetros y estuvo acompañado por la Brigada Ciclista de la Policía Local. En los días anteriores también hubo itinerarios guiados por parques, la bahía, el casco antiguo y Santa Cruz. Juntas, esas actividades dibujan una Semana de la Movilidad más amplia que una única fotografía de bicicletas junto al mar.
Los patinetes han tenido un espacio propio porque su uso plantea dudas concretas de convivencia y seguridad. El Ayuntamiento aprovechó las carpas informativas para recordar la normativa que prevé aplicar desde el 1 de octubre. Entre las condiciones anunciadas figuran edad mínima de 15 años, casco, luces, elementos reflectantes en situaciones de poca visibilidad, seguro, registro y límite de velocidad. Antes de comprar un accesorio o modificar un hábito, conviene consultar la norma definitiva y sus instrucciones de aplicación, ya que una nota de prensa resume y no reemplaza el texto regulador.
El tranvía también estuvo presente
La estación de La Marina acogió una muestra de material ferroviario histórico y un nuevo tranvía de la serie 4.500. La presencia del vehículo no debe confundirse con su entrada en servicio comercial: la unidad circula en pruebas y necesita completar la validación. La información municipal indica que los nuevos tranvías tienen más de 45 metros, espacios accesibles y capacidad para 285 personas. Ver un vehículo junto a bicicletas y patinetes ayuda a entender que el desplazamiento urbano suele combinar medios diferentes.
Para una familia, una jornada como esta puede ser una manera sencilla de recorrer un tramo del litoral con niños sin la presión habitual de los coches. Para quien usa bicicleta a diario, ofrece una ocasión de observar qué cruces, accesos y conexiones faltan cuando termina el cierre. Las dos miradas son útiles, aunque no equivalentes. El éxito de una fiesta pública se mide en participación; el de una red cotidiana, en continuidad, seguridad y posibilidad de llegar al destino necesario.
Este domingo deja una imagen de Alicante a escala de paseo y de pedal. También deja preguntas para después: qué enseñan estas pruebas sobre los trayectos de cada día, cómo se informará de las nuevas reglas de patinetes y cuándo podrán circular los tranvías que todavía están en validación. Una evaluación posterior podría recoger la experiencia de familias, ciclistas habituales y residentes de las calles cortadas. La Semana de la Movilidad termina, pero esas decisiones afectan a los desplazamientos mucho más allá de septiembre.